18. ago., 2019

Libertad de expresión, finura dérmica y varas dobles de medición

Alguien denuncia o expone un chiste ajeno con la intención de cargarse a su autor. La ley al servicio de los frustrados, los envidiosos, los tontos y los imbéciles. Un arma para arruinar la vida de los que nos caen mal.

Una cosa es que alguien sea merecedor de un reproche social y otra cosa es que sea merecedor de ir a la cárcel. El Código Penal es (debe ser) la "ultima ratio" (último recurso) del ordenamiento jurídico para los actos más graves.

"Un chiste es ficción, un acto de creación... Puede tener una intención crítica con lo que está sucediendo o tomarlo como punto de partida para conseguir el efecto humorístico. El humor no se utiliza sólo para hacer reír, sino para conmover de cualquiera de las maneras posibles".