16. ago., 2019

Delitos sexuales (lo que dice a día de hoy el Código Penal vigente)

Todo acto sexual realizado sin el consentimiento de la otra persona es delito de abuso sexual (art. 181 CP): 1 a 3 años de prisión.

Si el acto sexual no consentido consiste en acceso carnal o introducción de miembros u objetos la pena se eleva: 4 a 10 años de prisión.

Si el acto sexual no consentido se comete mediante violencia o intimidación, estaremos ante una agresión sexual (art. 178). Lo que era 1 a 3 años se convierte en 1 a 5 años de prisión.
 
Cuando la agresión sexual (violencia o intimidación) consiste en acceso carnal o introducción de miembros u objetos se castiga por violación de 6 a 12 años de prisión (art 179).
 
En determinadas circunstancias (caracter degradante, dos o más autores -"manada"-, víctima vulnerable, relación de superioridad, armas o medios peligrosos, etc), la agresión sexual básica sube a los 5 a 10 años, y la violación a los 12 a 15 años de prisión.
 
 
 Así que hay una graduación proporcional:
 
-tocamientos y similares: 1 a 3 años.
 
-tocamientos con violencia/intimidación: 1 a 5 años.
 
-acceso carnal: 4 a 10 años.
 
-acceso carnal con violencia/intimidación (violación): 6 a 12 años.
 
-con agravantes: hasta 15 años.
 
Todos estos casos tienen un denominador común: ausencia de consentimiento de la víctima.
 
 
En el caso de los menores, se considera que su consentimiento, aunque lo hubiera, está viciado, por eso se castiga cualquier acto sexual con menores de 16 años, medie o no consentimiento (arts 183 y ss).
 
 
También se castiga el acoso sexual (art 184), el exhibicionismo (arts 185 y 186), la explotación sexual (art 187), o la corrupción de menores (arts 188 y 189).
 
 
 
Como todos los capítulos del código penal, siempre caben mejoras. Pero la técnica de tipificación de estos delitos, que castiga proporcionalmente atendiendo a la gravedad de cada acto (violencia...) y a la condición de la víctima (menor, vulnerable...) me parece ejemplar.
Y pretender que la prueba del consentimiento exija la prueba de un SÍ verbalizado, no sé si por escrito y ante notario, me parece jurídicamente ridículo.