9. ago., 2019

Razonamiento

La mujer cuando trabaja, al igual que el hombre, tiene derecho a hacerlo en un clima de cordialidad, pero sobre todo de respeto. No es respetuoso ni tiene en cuenta la dignidad propia, que se alabe la condición física en lugar de ponderarse la calidad del trabajo.

Decir: "Qué buena/o estás", es acoso sexual.

Tocar el culo, besar la oreja o acariciar el pelo o la pierna no es acoso sexual, es abuso sexual.