24. sep., 2018

Razonamiento

Todo contrato parte de un acuerdo previo, pero no todo acuerdo termina formalizado en un contrato.

Entre dos personas puede haber un acuerdo y, sin embargo, no haber nunca un contrato, pues el contrato no es más que un instrumento de prueba de la existencia de un acuerdo (una prueba documental). Por tanto, el contrato no desplaza el acuerdo.

Los principios generales no se aplican a los contratos sino a los acuerdos. Un principio general no se aplica sobre lo accesorio sino sobre lo necesario.

El Código Civil no regula el contrato de seguro, el contrato de compraventa, el contrato de donación, el contrato de depósito, etc., sino el acuerdo de compraventa, donación, depósito, etc. Si se formalizan, será más fácil probar su existencia. El acuerdo es sólo un espíritu, sin forma. El contrato es únicamente, pues, una prueba del acuerdo.

Ni el contrato ni la escritura pública son necesarias para la existencia de ningún acuerdo.